Siempre me he preguntado qué es eso que dicen los "mayores" de madurar. Habitualmente lo he relacionado con "asentar la cabeza"; es decir, aquello que se debe hacer para supuestamente ser feliz: tener una buena carrera y un buen trabajo, alguien apañado con quien estar, no tener miedo al compromiso, etc.
Pero me he dado cuenta en los últimos tiempos de que madurar no significa quizás eso, sino saber afrontar la realidad de la mejor manera posible, mirar las cosas con objetividad y perspectiva, acordándonos de las experiencias pasadas y así actuar de una manera u otra. Es tener la templanza que a veces falta cuando tenemos la sangre caliente. Es tener la capacidad de discernir lo importante de lo accesorio, lo que nos enriquece de lo que nos impide ver más allá, estorbándonos y haciéndonos más vulnerables y dependientes.
Todo ello viene a que en el último año me he dado cuenta de que valgo para muchas más cosas de las que pensaba, de que he sabido afrontar lo que pensaba inafrontable y he sabido expulsar algunos de lo fantasmas que me asolaban. ¿Madurez? No sé si lo será, yo creo que sí, aunque la cosa es que sigo con mis gilipolleces, infantilismos y sueños como siempre.
***ISK***
PD: Este videoclip va por ti, para que te des cuenta de que me acuerdo mujer :P
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