
Me he puesto de mala leche. Supongo que ya a estas alturas ya habréis visto el famoso montaje fotográfico que ha aparecido en el blog de Lluís Suñé Morales, concejal de ICV-EUiA en Torredembarra y conocido político independentista y defensor de los ficticios Países Catalanes, ejemplo del nacionalismo más recalcitrante e imperialista en un siglo XXI. En la imagen, muy irrespetuaosa y desagradable por cierto, se pide jocosamente que se apadrine a niños extremeños por 1.000 € al mes.
Y bien, la noticia me ha indignado enormemente por dos razones. La primera es mi total desprecio por los nacionalismos, tengan el color que tengan. Sí que creo en el patriotismo, me encanta pertenecer a mi comunidad autónoma y a mi país, considero que tengo suerte de haber nacido donde he nacido, si bien no es algo primordial y en el fondo es algo bastante superficial e incluso básico. Desde mi punto de vista el nacionalismo se basa en lo más bajod el ser humano, en el odio al vecino y al distinto por encima de todo, y en la defensa irracional de lo que consideramos nuestro, sin tener en cuenta que las fronteras solo existen en los mapas.
La segunda razón es el desprecio que se muestra por la tierra en la que ha nacido la base obrera que ha levantado Cataluña y que ha pausado el desarrollo en Extremadura hace unas épocas, por el éxodo rural y todo lo que supuso. Siempre he pensado que es de bien nacido ser agradecido, así que por ende este tipejo parece ser un malnacido elevado al máximo, además de paleto. Sí, paleto. Y esos e cura viajando y conociendo, eliminando prejuicios que al fin y al cabo son solo topicazos que no se han de tener en cuenta. Respeto siempre.
¡Que viva Extremadura joder!
PD: El tío este debería saber que Morales es un apellido castellano...
Extremoduro---> So Payaso
